Cuando el sitio donde emprendes no importa





15.4.19 / Juan Giménez



La tecnología, la dinámica de las redes sociales, la fácil conexión desde cualquier ciudad, las facilidades para realizar pagos, han incentivado el desarrollo de servicios virtuales, los cuales pueden ser contratados desde cualquier lado. Esta posibilidad ha sido detectada por muchos profesionales, de diversas áreas, emprendedores que aprovechan las oportunidades que ofrece la tecnología y la dinámica social.





Según experiencias cercanas, así como por la propia, existen algunos mitos y realidades sobre el trabajo a distancia, a continuación, un resumen:


Tienen tiempo de sobra (Falso).

En caso de que el emprendimiento sea exitoso, el emprendedor deberá dedicar muchas horas a atender su negocio. Si bien no es necesario trabajar en horario de oficina, el esfuerzo requerido suele ser mayúsculo.


Montar publicidad en redes sociales y en google es suficiente para acceder a clientes (Falso).

Debe existir algo en especial en el servicio que se ofrece por lo cual las personas estén dispuestas a pagar. La mejor sugerencia es contar con buenos comentarios, testimonios por parte de los clientes, para lograrlo, se debe ofrecer un buen servicio.


En un mundo tan grande, seguro hay espacio para mi proyecto (Falso).

Aunque haya 7 mil millones de personas en el mundo, los productos y servicios que se ofrecen deben ser requeridos y generar emociones en sus usuarios para que utilicen su dinero en su adquisición.


La recomendación en este caso es buscar realizar las primeras ventas con la familia, amigos y conocidos, para adquirir las primeras buenas recomendaciones. Un detalle que se debe solucionar, quizás con alguna complicación en medios no físicos, es la generación de confianza. Debe existir una estrategia que promueva la seguridad en el producto por parte de los clientes. Los testimonios pueden ser muy importantes, las redes sociales en este punto pueden resultar fundamentales.


De cualquier modo, es un reto para el empresario, hacer visibles las buenas opiniones que puedan existir sobre su producto. Algo que se debe buscar a toda costa y representa la solución definitiva para quienes desean ofrecer sus servicios en todo el mundo, es la competitividad. Si logra desarrollar una propuesta de valor importante para los clientes, estos la verán como una inversión, como algo por lo que vale la pena pagar.


Comparar tus servicios con los ofrecidos por otros colegas, por los mejores del área, puede ser un ejercicio poderoso para identificar elementos que hagan más atractivo lo que ofreces al mercado, los cuales en suma, pueden generar el atractivo necesario para competir en cualquier parte del mundo.